Cerca de cumplir los 18 años era obligatorio cambiar tu boleta militar por la ansiada libreta militar, pero eso si que era bien pero bien dificil de lograr y mas aun si te inscribiste en el Ejercito.
Ir a canjear tu boleta por la libreta militar era casi seguro que no ibas a salir de ahî por que te reclutarîan por mas que no pases el examen medico, estes sordo, corto de vista, o algûn motivo para ser inapto igual te reclutaban y bueno asi fuê. Por mi altura me seleccionaron parar el cuartel Barbones para dar seguridad en Palacio de Gobierno ya estaba entre todos esos muchachos cuando escuchê decir «por aqui formar los que van a la «505», en una sin que nadie se de cuenta me sume a la fila de la «505», nos subieron a un bus esos de la «ENATRU» resguardados por dos «COMAND CAR» me imagino para que no se escape ninguno, el viaje no duro mucho hasta que un control de seguridad detuvo el bus que luego de identificarse dejo proseguir el viaje dando entrada al famoso «Pentagonito» cada cierto tramo centinelas desde sus torreones nos observan con celo hasta que recibimos la orden de bajar y formar todos estaban vestidos con su ropa de calle aun de civil, varios oficiales esperaban en el patio para realizar la distribucion de reclutas a las diferentes compañias del cuartel. Compañia A «Aguila», Compañia B «Buitre», Compañia C «Condor» y la Compañia D «Dragon» donde termine seleccionado.
Lo primero que se hizo fue cambiarnos de ropa dejar la de civil y cambiarnos por la verde olivo, en las peliculas siempre pude ver que te daban uniforme de primera nuevo, pero aqui la realidad era otra, nos dieron arapos pantalones rotos de verde olivo solo tenia el hilo porque la tela ya era blanca la camisa sin botones el cuello roto, de correa una soga y para colmo unos borceguies negros un lado talla 41 y el otro 43 y sin taco … ajo no jodan… miraba a mis demas compañeros de la compañia y ellos estaban peor uno tenia el birrete sin vicera otro con el borceguies con la suela abierta amarrada con un trapo, otro se las ingenio y en vez de botones se puso alambre y asi cerro su camisa.. me senti como el soldado peruano en la guerra con Chile, y todo ese trajin de cambiarse nuro mas que tres o cuatro minutos, porque todas las ordenes eran a gritos «perros» por aqui «perros» por alla y si no lo hacias rapido te caia un varazo de ley asi que el mas lento se volvia el mas râpido tenîas que reaccionar o terminabas castigado al final como decian por la culpa de uno pagaban el pato todos.

Sonara o lo leerân a broma pero en mi compañîa Dragôn tuve de compañeros a uno que era casi «tuerto», varios «bajitos» como si la compañia tuviera tanques, bueno de todo un poco pero como siempre de clase social baja.
Perros un ultimo en formar en el patio y en una ya no los veias mas que el polvo, hasta ahi todo tranquilo soportable fila para cortarse el pelo, esa parte fue muy graciosa te cortaban a cero peladito, los pelucones le cortaban la mitad de la cabeza, a otros le cortaban solo el centro de la cabeza como a un fraile, a otro de la mitad para atras y viceversa, pero para que te reiste, a correr un ultimo en dar la vuelta al comedor, una y otra vez dimos vueltas, hasta que se nos quito la risa.
Paso seguido a memorizar los grados las insignias, nombres de los oficiales desde el Presidente , ministro de Defensa, Comandante General hasta tu instructor y si fallabas al recordarlo te regalaban tu «globo» que no era otra cosa que darte un puñetazo en la cara con la mejilla inflada. Llego la tarde hora de la cena a las 5 pm yo estaba acostumbrado a cenar a las 7 u 8 de la noche y a es a hora no tuve hambre pero igual tuve que formar me dieron mi gamela mi tazon y un cubierto entrar de uno en uno y recibir una porcion de arroz masacotudo salado, tu guiso de almejas decian por ahi la verdad no se que era, tus frejoles canario con gorgojos, con una milanesa de carton y tu agua de hierba tampoco se de que hierba pero estaba dulce, como cuento essa primera vez no tuve hambre y lo pase a otro compañero que se lo devoro en una y tambien todo es duro unos 3 minutos, unos comian atragantandose, estando caliente, otros lo dejaron a medias, de ahi al malacate que es el area para lavar los trastes las gamelas.
Despues de eso aprender a cantar «El Voluntario» y «El Desertor» canciones mas sugerentes paso la tarde hasta llegar la hora de pasar lista a las 7 de la noche todo al toque de corneta uy y pobre de los que no llegasen a la formacion toda la compañia terminaba dentro de la gruta ahi existe una poza de agua asi todos bañados terminaban de formar «perros peguen la mano, saquen pecho, miren al cielo y cuidadito que respiren al primero que se mueva duerme calato encima del arco» yo queria que el dia terminase para ir a descansar sin saber que despues del toque de queda empezaba la bienvenida de los nuevos perros»










